Posteado por: lpadillakeen | 7 junio, 2010

COMPARTIENDO LA BUENA NUEVA

Evangelio según San Mateo 5,1-12.

Al ver a la multitud, Jesús subió a la montaña, se sentó, y sus discípulos se acercaron a él. Entonces tomó la palabra y comenzó a enseñarles, diciendo:

“Felices los que tienen alma de pobres, porque a ellos les pertenece el Reino de los Cielos.

Felices los pacientes, porque recibirán la tierra en herencia.

Felices los afligidos, porque serán consolados.

Felices los que tienen hambre y sed de justicia, porque serán saciados.

Felices los misericordiosos, porque obtendrán misericordia.

Felices los que tienen el corazón puro, porque verán a Dios.

Felices los que trabajan por la paz, porque serán llamados hijos de Dios.

Felices los que son perseguidos por practicar la justicia, porque a ellos les pertenece el Reino de los Cielos.

Felices ustedes, cuando sean insultados y perseguidos, y cuando se los calumnie en toda forma a causa de mí.

Alégrense y regocíjense entonces, porque ustedes tendrán una gran recompensa en el cielo; de la misma manera persiguieron a los profetas que los precedieron.”

Que apropiado, subió a la montaña como Moisés cuando recibió las 10 leyes de Dios, Jesús, Dios mismo, nos da ocho bienaventuranzas, que son positivas, ya que los 10 Mandamientos son todos negativos, ya que nos dicen lo que no tenemos que hacer, así pues Jesús nos da algo positivo que hacer para llegar a la vida eterna.

Pero fíjense bien que nada de lo que el nombra es corporal, todo espiritual:

Hay que tener alma de pobres, aunque tengamos riquezas materiales, no debemos dejar que esto nos cubra la visión interna que debe estar fija en Jesús y no en posesiones. 

Tenemos que ser pacientes, hay Dios mío, cuantos pecamos por no ser pacientes, hoy en día es más fácil insultar al del carro del frente o de atrás por estar muy cerca, por no ir tan rápido como queremos, etc., que tener paciencia con el prójimo, ya que vamos a llegar al sitio a la misma hora si peleamos con otros o no, usemos este tiempo para meditar, orar, y así podemos seguir los pasos de Jesús.

Cuando algo nos aflige, parece que estamos más cerca a Dios, rezamos más, hablamos con Dios mucho mas, ¿Por qué no continuar esto sin estar afligidos?  No debemos olvidar lo que sentimos en esos momentos más bien debemos guardar este sentimiento como algo especial que nos recuerda el momento cuando nos sentíamos tan cerca a Dios, no perdamos la oportunidad de continuar sintiéndonos cerca a Él.

De alguna manera, algo que sucede nos va a impactar, pues es cuando sabemos la realidad de lo que creemos y sentimos, por ejemplo, cuando oímos que alguien está pensando abortar, y te llega a lo más profundo de tu corazón y tu estomago, y te llama a hacer algo, HAZLO, pues es Dios el que te habla, ya sea que hables con la persona, o que le facilites el hablar con alguien que tenga experiencia en eso, así seguimos los pasos de Jesús.

Felices los misericordiosos, esa palabra es muy profunda y ‘grande’, es difícil el llegar a ser misericordioso.  El diccionario nos dice que misericordia es una virtud que inclina el ánimo a compadecerse de los trabajos y miserias ajenos y a tratar de aliviarlos.  Por ahí hemos pasado, nos conseguimos con alguien necesitado, tenemos la opción de ayudar o dejar pasar, ¿Cuál escogemos?  Jesús es misericordioso pues se compadeció de nosotros y murió para que nuestros pecados fueran perdonados…

Tener el corazón puro… las actividades y sentimientos diarios nos hacen difícil el tener un corazón puro, pero… Dios nos prometió que a través de Jesús, su Hijo, nos concedería lo que pidamos…

Trabajar por la paz, en nuestras familias, en nuestro hogar, en nuestra iglesia, en nuestra ciudad, etc., podemos poner nuestro granito de arena en conseguir paz e inclusive conseguirla en nuestros corazones.

No se toma mucho esfuerzo ni tiempo el conseguir ser perseguido al trabajar por la iglesia, por Jesús, es algo que va mano a mano, te ridiculizan, te calumnian y te insultan… ¡pero todo es por Su gloria!

Estos son unos pocos ejemplos de lo que esto significa, solo un comienzo en la interpretación de las bienaventuranzas, ya que ellas en realidad son nuestras guías de todos los días, nos ayudan a comportarnos mejor, a vivir mejor y a ser mejores personas…teniendo en cuenta que Jesús nos dice que siguiéndolas tendremos una gran recompensa en el cielo

Jesús, ayúdanos a ser misericordiosos como lo eres tú, llena nuestro corazón de amor y piedad hacia el prójimo, danos paciencia, cambia nuestras almas, llénalas de Ti y así podremos ser felices y tener nuestra gran recompensa en el cielo.

Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: